El arte de sanar: La evolución de la mirada humana en la oncología con el Dr. Ernesto Sánchez Forgach
Como siempre, es un verdadero honor reencontrarnos en estas páginas, especialmente en este Octubre Rosa, un mes que nos convoca a todos a poner la mirada y el corazón en la salud mamaria. Hace tres años tuvimos la oportunidad de conversar por primera vez con el Dr. Ernesto Roberto Sánchez Forgach. Hoy, el tiempo nos demuestra que la medicina que trasciende es aquella que no deja de evolucionar, combinando la máxima vanguardia científica con una madurez humana que abraza por igual a pacientes y a sus familias.
En un panorama donde el cáncer de mama sigue desafiando nuestras realidades, el Dr. Sánchez Forgach se mantiene como un referente en el Centro Médico ABC Campus Observatorio y el Hospital Ángeles Pedregal. Sin embargo, lo que hoy define su práctica no es solo su impecable trayectoria, sino la consolidación de una filosofía donde el quirófano es un espacio de rescate: de la salud, de la identidad y de la paz familiar.
Más allá del bisturí: Sanar el entorno completoEn los últimos años, la oncología ha aprendido que el cáncer no lo vive una sola persona. El Dr. Sánchez Forgach ha sido un promotor incansable de entender el diagnóstico desde el núcleo familiar. Cuando una mujer recibe la noticia, el impacto reverbera en esposos, hijos, hermanos y padres. Por ello, la consulta del doctor se ha transformado en un espacio de contención compartida.
Hombres y mujeres encuentran en su guía un lenguaje claro, libre de tecnicismos fríos. Para él, involucrar activamente a la pareja o a la red de apoyo no es un accesorio del tratamiento, sino un pilar fundamental de la recuperación. Una familia informada y sostenida emocionalmente se convierte en el mejor aliado de la medicina.
La era de la oncoplastia: Redefiniendo la vanguardiaMédicamente, el enfoque del Dr. Sánchez Forgach se sitúa hoy en la frontera de la innovación a través de la oncoplastia y las reconstrucciones mamarias inmediatas. La cirugía oncológica actual ya no solo busca erradicar la enfermedad a toda costa, sino devolverle a la mujer el control sobre su propio cuerpo.
Abordar el cáncer de mama desde una perspectiva estética y reconstructiva inmediata es un acto de profundo respeto a la identidad femenina. El doctor trabaja con la delicadeza de un artista para que el espejo no sea un recordatorio del dolor, sino un símbolo de victoria, fortaleza y continuidad.
Un pacto renovado con la vida
Si algo ha madurado en la práctica del doctor en este tiempo, es la certeza de que la empatía sigue siendo la herramienta médica más sofisticada.
En un campo donde el miedo suele paralizar, su respuesta siempre es la cercanía: escuchar los silencios, validar el llanto y estrechar la mano antes de iniciar cualquier procedimiento.
En este Octubre Rosa, su mensaje se renueva para recordarnos que la prevención es un acto de amor propio y familiar que no se puede postergar.

Cara a Cara: Tres años después con el Dr. Sánchez Forgach
“Doctor, desde nuestra última entrevista en estas páginas hace tres años, el mundo y la medicina han cambiado de manera acelerada. Al mirar atrás, ¿cómo ha evolucionado su propia perspectiva sobre lo que significa ser un cirujano oncológico empático hoy en día?
El tiempo te da solidez, te permite crecer en conocimientos y te da la madurez para tomar decisiones con mayor calma. Hoy le doy mucho peso al ser humano que tengo frente a mí. Exploro las áreas que complementan el caso: con quién estoy y qué perspectivas necesito abordar para lograr la relación médico-paciente que se requerirá en un acompañamiento duradero, a lo largo del proceso terapéutico y del seguimiento posterior. En otras palabras, me integro a un entorno y soy parte de una unidad con la persona y su entorno familiar.
En B&M MAGAZINE nos leen tanto mujeres como hombres. Cuando el cáncer de mama toca a la puerta de un hogar, el impacto es familiar. Desde su trinchera médica, ¿cuál es el papel que deben asumir los hombres de la casa (esposos, hijos, hermanos) para convertirse en un verdadero soporte emocional y derribar el miedo juntos? Yo diría que en este punto tenemos claro que la pareja (hombre o mujer) de la paciente juega un papel sumamente importante; sin embargo, ocasionalmente (más frecuente de lo que nos gustaría que sucediera) no se cuenta con ella. Es muy gozoso ver cómo existen estos apoyos en los casos en que sí los hay, pero hay otros en los que huyen por miedo, por distanciamiento o por cualquier otra cosa.

Esto complica el momento, por lo que se debe abordar con serenidad. A mí me toca mediar en muchas ocasiones y enfrentar situaciones donde la paciente no cuenta con la pareja ideal. Siempre habrá alguien de la familia —hijos, padres, hermanos— que asuma este rol y que permita el apoyo continuo.
Hoy en día se habla con mucha más fuerza de la oncoplastia y las reconstrucciones mamarias inmediatas. Para nuestro público general, ¿cómo explicaría, de forma cercana, cómo esta técnica vanguardista logra salvar no solo la salud física, sino la autoestima, la feminidad y la identidad de una mujer tras la tormenta?
La identificación de los tipos biológicos del cáncer de mama (hormonal, triple negativo y HER2 enriquecido) ha revolucionado el tratamiento específico de cada subtipo biológico. La cirugía sigue siendo el pilar de los mismos, con el objetivo de desescalar lo que se recomienda: hacer lo menos agresivo y más eficaz. Buscamos siempre la conservación cuando está indicada, pero existen situaciones en donde no se puede hacer. Aquí es donde entran los apoyos reconstructivos de la oncoplastia y de la reconstrucción
El miedo al diagnóstico sigue siendo el principal enemigo de la prevención, provocando que muchas personas posterguen sus revisiones por temor a lo que puedan encontrar. ¿Cómo se puede empezar a ver la mastografía y la autoexploración no desde el miedo a la enfermedad, sino como el mayor acto de amor propio y de preservación de la vida?
Hablamos con mucha claridad y apertura sobre el tema, a diferencia de hace pocos años cuando era oculto y hasta vergonzoso. Esto permite que se lleven a cabo campañas educativas y que se realicen estudios de tamizaje cada vez más puntuales y a mayor población. Sigue el temor por la molestia que provoca el estudio. Aquí es donde el profesional interviene para asegurar que es de gran valor llevarlo a cabo y que vale la pena el beneficio de identificar alguna situación en fase temprana cuando es controlable, si no curable.
En su día a día, usted convive con historias de una enorme fortaleza. Si echara la vista atrás y pusiera en una balanza el aprendizaje técnico y el humano, ¿cuál ha sido la lección más grande que sus propias pacientes le han enseñado sobre la resiliencia y el valor de la vida fuera del quirófano?
El aprendizaje es continuo y constante. Son treinta y cuatro años dedicados en cuerpo y alma a la detección, diagnóstico, tratamientos, seguimiento y prevención del cáncer de mama. Integridad física y mental. Dedicación total.
Para cerrar este emotivo reencuentro en nuestra edición de Octubre Rosa, si tuviera que elegir una sola premisa o compromiso que renueve con sus pacientes cada vez que entra a cirugía en el Centro Médico ABC o en el Hospital Ángeles Pedregal, ¿cuál sería el mensaje definitivo que le deja grabado en el corazón a nuestros lectores?
Me parece muy claro y contundente el decir que “la experiencia que hace la diferencia”, lema que acuñé hace un par de años y que refleja el compromiso que adquiero cada vez que veo un caso, una persona, una familia y la acompaño a lo largo de todo su proceso.
Reencontrarnos con el Dr. Ernesto Sánchez Forgach tres años después nos deja una certeza imborrable: la medicina más avanzada no solo se mide en la tecnología del quirófano, sino en la capacidad de mirar el alma de quien confía en ella. En este Octubre Rosa, B&M MAGAZINE les recuerda a nuestras lectoras y lectores que la prevención no es una cita médica que deba postergarse por miedo; es el acto de amor propio más puro y la promesa más hermosa que podemos hacerle a quienes nos esperan en casa. Porque la salud se defiende juntos, en familia, con valentía y con la vida en las manos.
— Berenice Díaz de León





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