Bienestar que incluye a todos, el gran reto sobre diversidad en México
- BYMCOMUNICACION ILLY
- 2 jul 2025
- 4 Min. de lectura
Mientras 71% de las empresas en México ya cuenta con políticas formales de
no discriminación, la percepción de igualdad de oportunidades para los
colaboradores de otros grupos, como la comunidad LGBTQ+, es casi 25%
menor que para sus pares.
A pesar de los avances en políticas corporativas, los colaboradores que pertenecen a los grupos históricamente vulnerados, entre los que se encuentran personas con discapacidad y la comunidad LGBTQ+, experimentan niveles de bienestar y equidad significativamente más bajos que sus pares de acuerdo con el reporte “Factor Wellbeing 2024” del Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI), Tecmilenio.
Si bien las empresas mexicanas han dado pasos importantes en la creación de
políticas de bienestar, el estudio subraya una brecha crítica y persistente en la
experiencia vivida por la comunidad LGBTQ+ y otros grupos históricamente
vulnerados. Esta disparidad expone la diferencia fundamental entre tener una política
de inclusión y fomentar una verdadera cultura de pertenencia.

Cimientos sólidos, pero construcción incompleta
El estudio reconoce un progreso tangible en la infraestructura del bienestar
corporativo. Las empresas han invertido en acciones para que sus empleados sientan
que importan en su lugar de trabajo. Una mayoría considerable ya cuenta con
programas de apoyo, destacando que 73% ofrece capacitación en habilidades
personales como resiliencia y mindfulness, y otro 73% brinda servicio de atención
psicológica.
En el frente de la Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), el avance en la formalización
de políticas es evidente. Un 71% de las organizaciones en el país afirma contar con
principios y valores claros de no discriminación. Este compromiso se ha materializado
en un notable incremento de las campañas de sensibilización, que pasaron del 58%
de las empresas en 2023 al 71% en 2024, de acuerdo con el reporte que muestra los
resultados de 55 organizaciones que concluyeron el proceso de Factor Wellbeing, las
cuales representan a más de 20 mil colaboradores en México.
La brecha de la percepción
A pesar de estos cimientos, el informe presenta una desconexión entre las políticas
declaradas y la percepción diaria de los grupos más vulnerables. Son precisamente
estos colaboradores quienes reportan menores niveles de bienestar en todas las áreas
evaluadas.
La diferencia es notoria en preguntas fundamentales. Ante el cuestionamiento sobre
si la empresa brinda igualdad de oportunidades, la calificación de los grupos
históricamente vulnerados es de 3.1 puntos, casi un punto por debajo de los 4.0
reportados por hombres y mujeres heterosexuales. De igual forma, la percepción de
recibir un "trato digno" cae de 4.3 a 3.4 puntos cuando responden colaboradores de la
comunidad LGBTQ+ o con discapacidad. Los datos también muestran que estos
empleados se sienten menos valorados, confían menos en sus colegas y los perciben
en menor medida como una red de apoyo.

“Los números son un llamado de atención contundente para el liderazgo en México.
No basta con ondear la bandera del orgullo en junio”, afirma Rosalinda Ballesteros,
directora general del Instituto. “Este reporte nos dice que la confianza se construye con acciones consistentes. Los colaboradores se preguntan si ven diversidad en los
puestos directivos o si la cultura organizacional realmente sanciona las bromas
hirientes. Mientras la confianza entre compañeros no crezca, y mientras solo 43% de
las empresas tenga un comité o grupo formal que represente a estos colectivos, la
inclusión seguirá siendo una prioridad a medias”.
Una hoja de ruta hacia la inclusión auténtica
Para cerrar esta brecha y pasar de la intención a la acción, el reporte “Factor Wellbeing
2024” ofrece recomendaciones estratégicas para las empresas mexicanas:
1. Implementación de entrenamientos efectivos y regulares: Se deben realizar
capacitaciones para todos los niveles, con un enfoque especial en la
erradicación de sesgos inconscientes en los procesos de contratación,
evaluación y promoción.
2. Escuchar y actuar con base en las voces subrepresentadas: Es crucial crear
espacios seguros y canales formales, como grupos de embajadores de
diversidad, para que los empleados puedan expresar sus necesidades sin
temor. A partir de estos diálogos, se deben adaptar y cocrear políticas que
aseguren una equidad real.
3. Construir una estructura de apoyo visible: Las organizaciones deben invertir
en la creación de comités de diversidad, oficinas o Grupos de Recurso
Empresarial (ERGs) que tengan representatividad y poder de decisión, una tarea
pendiente en más de la mitad de las compañías.
La verdadera medida del compromiso de una empresa con la inclusión reside en la
seguridad psicológica, la igualdad de oportunidades y el sentido de pertenencia que
experimentan cada día sus colaboradores más vulnerables.
Acerca del Instituto del Propósito y Bienestar Integral:
Fundado por Tecmilenio en 2013, el Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI)
tiene como misión guiar a personas, familias, organizaciones y comunidades hacia una
vida plena, integrando el propósito y el bienestar en cada dimensión de su vida. A través de programas académicos, herramientas e intervenciones basadas en la Ciencia del Bienestar, el instituto cultiva el liderazgo y la educación positiva. Su enfoque se centra en compartir el conocimiento más avanzado y ofrecer experiencias transformadoras para que los individuos y colectivos descubran su Propósito de Vida.









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