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¡Cuidado con tus intensiones, que pueden ser mal interpretadas!

B&M magazine, sección consejos/mascotas 


CUIDADO CON TUS INTENSIONES, QUE PUEDEN SER MAL INTERPRETADAS.

Por: Rodrigo Hargreaves A.


Una de las preguntas más habituales que uno escucha de los clientes que acuden a un etólogo canino, es ¿Por qué mi perro presenta este comportamiento disruptivo, si yo siempre lo protegí e intenté hacer lo mejor para que fuera un perro feliz? ¿En qué fallé? Y la respuesta es muy sencilla, porque tus buenas intenciones no son suficientes.


Tener una mascota implica un desafío importante, que incluye estudiar, conocer sus requerimientos y necesidades y aprender e interpretar correctamente su lenguaje corporal. A menudo, nuestras buenas intenciones, repercuten en acciones, que están basadas en función de nuestros códigos sociales de comunicación humana y las consideramos naturales y correctas de ejecutar con nuestras mascotas, desconociendo que la interpretación que ellos le dan podría desencadenar una acción o conducta totalmente contraria a lo que tú esperabas.


Lo primero es determinar ¿qué entendemos por mal comportamiento? es importante saber que, en el mundo de los perros, existen muchos comportamientos naturales, pero debido a nuestra convivencia con ellos en una ciudad, podrían considerarse inapropiados o molestos. Revolcarse en las heces u orinar sobre la orina de otros, perseguir objetos en movimiento, aullar, ladrar son solo algunos de los comportamientos instintivos del perro, que se dispararán de acuerdo con ciertos estímulos ambientales, tu labor es modificarlos, disminuirlos o hacer que tu perro sea capaz de contextualizarlos para una mejor convivencia.


Pero por desgracia, muchos comportamientos complejos como la agresividad o la reactividad derivan como consecuencia de miedos y ansiedades que nosotros mismos transmitimos a nuestros compañeros, a través de una excesiva sobreprotección, por reforzarles positivamente conductas inapropiadas por medio de gestos y mensajes corporales de los que no estamos conscientes. Debes saber también, que posterior a cada conducta, el perro reconoce que existen consecuencias, y tenderá a repetir aquellas conductas buenas o malas independientes a nuestra interpretación, donde esa consecuencia le brinde un bienestar, es decir, sea una recompensa, la que puede ser a través de llamar tu atención, cariños, juegos o recibir comida.


A continuación, te daré algunos ejemplos para que puedas entenderlo de una manera mucho más sencilla. ¿Quieres que tu perro se calme y deje de saltar?, pero se lo estás diciendo mientras giras, lo esquivas rápidamente y no dejas de gritar, sólo lo puede interpretar, como una invitación a seguir jugando. Le llamas la atención porque le está ladrando o mostrando los dientes a una persona y quieres que lo deje de hacer, pero mientras tanto lo abrazas y lo acaricias, solo puede interpretarlo como que está realizando un excelente trabajo de protección hacia a ti. ¿Quieres calmarlo porque se ha asustado de los truenos? Y lo abrazas y consuelas como si se tratase de un niño, seguramente tu protección solo le reforzará su miedo y justificará, y entenderá que aquello que le asusta es realmente muy peligroso.


Existen otras interpretaciones aún mucho más sutiles, como lo que ocurre lamentablemente en muchas ocasiones con la llegada de un bebe, en un hogar donde el perro siempre ha tenido toda tu atención. Al respecto, lo que es normal que suceda, es que el bebé tendrá gran parte de esa atención y lo que mucha gente hace, es compensar los momentos donde el bebé no esté presente, como durante sus siestas, para pasar más tiempo con el perro, quizás prolongando sus paseos, jugando, etc., el perro rápidamente relaciona que en la presencia del bebé él no tiene tu atención, pero sí durante su ausencia, entonces gradualmente empieza a ver al bebe como un elemento de competición hacia tu atención, como un elemento negativo y eso podría traer consigo muchos problemas conductuales asociados.


Ya ves, que tienes que tener mucha consciencia de tu corporalidad y entender que los perros pueden malinterpretarte a pesar de tus intenciones, y que, si le premias inconscientemente una mala conducta, no solo no se extinguirá ese comportamiento sino que se continuará reforzando con el tiempo.


CONTACTO:

Rodrigo Hargreaves A. Médico Veterinario

Coach Estratégico

Tiktok / Instagram: @coachrodrigo_h


 
 
 

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