Reconstrucción mamaria, opción después del cáncer
- bymverdicomunicaci
- 10 oct 2024
- 2 min de lectura
La reconstrucción de la mama tras su extirpación por cáncer u otra enfermedad (mastectomía) es uno de los procedimientos quirúrgicos actuales dentro de la cirugía plástica más gratificantes para el paciente. El desarrollo de nuevas técnicas y materiales médicos posibilitan al cirujano plástico crear una mama similar en forma, textura y características a la mama no operada.
Para la mayoría de las mujeres el impacto psicológico que provoca saber que perderán un seno debido al cáncer de mama, es mucho mayor cuando saben que tienen esta enfermedad.
¿Quién y cuándo puede reconstruirse la mama?
Casi todas las mujeres con mastectomía pueden considerarse candidatas para reconstruirse la mama. Cuando la mama se reconstruye a la vez que se realiza la mastectomia (técnica denominada reconstrucción inmediata), la paciente se despierta de la intervención con un contorno mamario adecuado, al beneficio psicológico de esta técnica es contundente.
En algunos casos la reconstrucción puede o debe posponerse (técnicamente denominada reconstrucción diferida). Si existen problemas médicos asociados, como obesidad, hipertensión, también puede ser necesario retrasar la reconstrucción.
Técnicas de reconstrucción mamaria:
Técnica de expansión cutánea: es la más empleada y consiste en expandir la piel y colocar posteriormente una prótesis. Existen determinados expansores diseñados de tal manera que permiten ser mantenidos como implantes definitivos. La intervención se realiza bajo anestesia general, con una estancia hospitalaria breve, entre 24 y 72 horas.
Técnicas que emplean tejidos propios:
Estas técnicas emplean tejidos propios para crear una mama natural y consisten en la movilización o el trasplante de tejidos de otras zonas del cuerpo como el abdomen y la espalda. Esta técnica se realiza también bajo anestesia general, con una estancia hospitalaria entre 4 y 7 días.
Resultados:
El resultado obtenido tras una reconstrucción mamaria es definitivo y permite hacer una vida absolutamente normal. En algunos casos la mama reconstruida puede tener un aspecto más firme y parecer más redonda que la otra. La reconstrucción de la mama supone una mejoría de imagen absoluta, proporcionando además un equilibrio psicológico que en muchas ocasiones se había perdido, volviendo a verse un cuerpo completo. Esto llevará a la paciente, en breve, a retomar su vida tanto social como sexual completa y olvidar la enfermedad que le condujo a la reconstrucción.
Riesgos:
Son los propios de cualquier cirugía; como hematomas, cicatrices patológicas o problemas anestésicos que, aún siendo poco probables, siempre cabe una mínima posibilidad. Asimismo, las mujeres fumadoras deben saber que el tabaco puede ocasionar problemas de cicatrización y tener un periodo de recuperación más prolongado.
Debe quedar claro que la reconstrucción no tiene efecto en la recurrencia de la enfermedad de la mama, ni interfiere con el tratamiento de quimioterapia o radioterapia.
Tampoco interfiere con los estudios posteriores que puedan ser necesarios en las revisiones. Si la mama ha sido reconstruida mediante implantes y el cirujano recomienda la realización de mamografías de control periódicas, deberán realizarse en un centro radiológico con experiencias en el uso de técnicas radiológicas para prótesis.
INFO:
Dr. Ubaldo Carpinteyro Espin
Cirujano Plástico, Estético y reconstructivo
Centro Médico ABC - Observatorio
Sur 136 No. 116, Colonia Las Américas 01120
Ciudad de México (Álvaro Obregón)
Consultas al: 55 4834 3212





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